viernes, 10 de abril de 2020

Entendiendo la Música (II): notas y escalas

Prosigo con mi ‘MMT’ o sea, mi Manual de Música para Torpes. Hoy he pensado en extractar algo muy sencillo, lo de las notas musicales, y algo mucho más complejo, lo de las escalas musicales. Así que que Euterpe, musa de la música, Calíope, musa de la elocuencia, y hasta Urania, musa de las ciencias exactas, me amparen, e iluminen...

El concepto de las notas, está claro: en la partitura, con una nota se define la duración de un sonido, y su tonalidad.

Voy a empezar por la tonalidad, que es lo que tiene más ‘teoría’. 
Las notas representan tonos (técnicamente, ya dije que son frecuencias de la onda de sonido). Y sucede que cuando se dobla la frecuencia de la onda de sonido, ‘suena la misma nota’ (pero más aguda). Del mismo modo, si bajas la frecuencia a la mitad, tendrás la misma nota, pero más grave.

Por explicarlo con un ejemplo: la nota LA4 (el cuarto LA de un piano), que es la que se suele tomar como referencia, tiene una frecuencia de 440 Hz. Por lo que acabo de decir, la nota que llamaríamos el LA5 (más agudo) es la que su onda de sonido tiene una frecuencia doble, esto es, de 880 Hz. Y, por supuesto, el LA3, más grave, tendría una frecuencia de 220 Hz. Esto es matemática pura y, si es importante en el tema de música reproducida a través del ordenador, sintetizadores, etc, aquí vamos a dejarlo aparcado.

Pero ahora hay que hablar (sigue la teoría) de que la unidad de sonido que percibe el oído humano lo llamamos semitono. Un semitono es una alteración del tono de lo que, llamemos, una nota base, hacia arriba o hacia abajo. Si bajas una nota un semitono, es lo que se llama el ‘bemol’ ( 𝄬 ) ‘ de esa nota y si lo subes, el ‘sostenido’ ( # ) de la misma. Y, si hablamos de ‘semitonos’, se entiende que el sostenido de una nota suena igual que el bemol de la siguiente.

Bien pues, a partir de estos conceptos, se ha convenido que existan 12 notas, que cubran, en incrementos iguales de tonalidad (o sea, de frecuencia), el pasar de una nota a la misma nota en una tonalidad más alta, o sea, de una frecuencia X a una frecuencia doble, 2X. Y quedémonos con el concepto de que ese rango formado por 12 semitonos, o 12 frecuencias de sonido (llamémosles de entrada, A,B,C, D,E,F, G,H,I, J,K y L), representa, a mayor o menor altura (tonalidad) todos los distintos sonidos audibles.

Y ahora hablemos de las escalas.
Las escalas son creaciones humanas posteriores. Si quiero crear una música, puedo hacerlo usando todos, o solo parte de los 12 semitonos que hablaba. Si tomamos todas las 12 notas, tendremos la escala completa, a lo que se llama ‘escala cromática’.
Pero, por ejemplo, podríamos elegir que solo sonasen las notas B, C, D, F, I, J y K, que serían los únicos elementos a utilizar para crear música… y ver que ‘suena’ bien. Habremos creado ‘una escala’ aplicable para crear esa música.
De hecho, hay instrumentos que solo tocan determinadas notas, desde un cuerno, toda la percusión, pasando por la gaita, el txistu, o una trompeta. Tienen ‘sus propias escalas’, y la musica que toquen debe identificarse a ellas. Un ejemplo típico, que luego comentaré, es la conocida música de los ‘blues’, que se toca siempre usando 7 únicas notas (o semitonos). Siempre las mismas, claro.
Pero es que, item mas, podrías empezar la escala por la nota (o sea, la frecuencia de sonido, que hasta el momento, he definido con letras) que quieras.

La escala más conocida e importante es la llamada ‘escala mayor’ que se caracteriza, por predisponer hacia una música alegre, o ‘luminosa’ (en contra, otra, la ‘escala menor’ predispone a la tristeza, a lo ‘dark’). Y esta ‘luminosidad’ se consigue, en esta ‘escala mayor’, por elegir notas que siguen la relación (de incremento de semitonos) de 2, 2, 1, 2, 2, 2, 1. O sea, en el caso de las letras tomaríamos solamente A,C,E,F,H,J,L, y otra vez A.

Que, si a la nota ‘A’ la llamamos DO…,tendremos la conocidísima escala que forman las teclas blancas del piano, y que todos conocemos desde niños: es el do, re, mi, fa, sol, la si… y vuelve el do… y es la que usamos los novatos cuando tocamos el piano. 
A esta escala se le llama ‘escala diatónica’.

Lo que pasa es que el piano te ofrece también ‘las otras notas’, los semitonos que te saltas, que son las ‘teclas negras’… y por eso es un instrumento ‘muy completo’, que te permite tocar tanto la escala diatónica como la cromática (o sea, la escala que contiene la totalidad de los 12 semitonos).

Por cierto, como de pulsar un DO al siguiente DO son 8 teclas de la escala diatónica… ya tenemos el concepto de ‘octava’, que es palabra que se usa mucho en música. O sea una octava equivale a 12 semitonos. 

Y aquí tenemos un piano, ofreciendo las dos escalas, la diatónica (que serían solo las teclas blancas) y la cromática (blancas y negras) que comprendería los 12 semitonos.


Por poner más ejemplos, otro, cercano, las asturianadas, tienen tonalidades específicas, escala que suele dar la gaita.

Y también, como ya lo mencionaba antes, la muy conocida escala de los blues. La escala de los blues es una escala en que las notas siguen los intervalos de 3-2-2-1-1-3-2 semitonos. Puedes empezar donde quieras, claro, pero si empezamos en DO, componer un ‘blue’ te va a ‘exigir’ usar, solamente, las notas Do- Re#- Fa- Sol- Sol#- La#- Do. En resumen, que si quisiéramos construir un instrumento específico para tocar blues, como por ejemplo, un ‘piano para blues’, solo tendría que tener las teclas de esas mencionadas notas. Y todo lo que tocase ahí, en esa escala… siempre sonaría a ‘blue’.

Por supuesto, el virtuosismo de un pianista (o de cualquier músico) está en saber dominar todas las escalas, adquiriendo automatismos tanto para empezarlas por la nota que quieras como para elegir tocar solo los intervalos de cada escala.
¿Quien no ha oido hablar que, estudiando piano y solfeo, te hartas de hacer ‘escalas’…?

Y siguiendo con el tema de las escalas, que es complejo, otra escala clásica, que antes comente, es la ‘escala menor’ cuya pauta es 2-1-2-2-1-2-2. O sea que, empezando por el DO, tocarías en ‘tono menor’ (que es más triste) si usas las notas Do- Re- Re#- Fa- Sol- La# -Do.

En resumen, y volvemos a las matemáticas, cualquier serie de números que sumen 12 (los 12 semitonos) formarían una escala. El que esa escala ‘suene bien’, o no, ya es otra cosa. La realidad es que, aparte de las indicadas, los músicos han ido creando muchísimas escalas que pueden sonar bien, como la doble armónica, la dórica, la frigia… pero esto… para los estudiosos.

Y me queda en el tintero lo de la duración de las notas, pero aquí voy a ser muy breve: se ha convenido representar las notas como Redonda, Blanca, Negra… atendiendo a una relación de duración de 1:2. 

Bueno, el concepto se entiende mejor en una imagen:


(Existen también las Fusas y las Semifusas (1 Semicorchea equivale, en duración, a dos Fusas, y una Fusa, a 2 Semifusas), lo que nos llevaría, al final a que una Redonda tiene la duración equivale a 2 Blancas, 4 Negras, 8 Corcheas, 16 Semicorcheas, 32 Fusas, o y a 64 semifusas… o, dicho al revés, una negra tiene una duración de la mitad de una blanca, ésta la mitad de una redonda, etc. pero esta duración es relativa, todo depende del ‘tempo’.

Pero como antes, ahora esto… para los que estudien solfeo. 
Por cierto, en las partituras, los sostenidos y los bemores se representan poniendo el símbolo (b o #) antes de la nota. Cuando una nota (o mas de una) van a ser siempre sostenidos (o bemoles) se representa una sola vez, en la partitura, al lado del símbolo de la clave, para ahorrar anotaciones. 

Y el que que lea la partitura ha de tener el 'automatismo' para saber que, en el ejemplo, todos los LA, DO, RE, FA Y SOL (en octava siguiente), han de ser 'sostenidos'.

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