viernes, 27 de marzo de 2020

Mi lucha intestina...

Bueno, me refiero a mi 'lucha interna’, que es como lo recoge la RAE. Y es que descubro que pareciese que, en mi fuero interno, se está librando una batalla entre las inquietudes de mi espíritu, siempre atento a explorar nuevas noticias, nuevos adelantos… incluso a desarrollar novedosas teorías, y la vuelta a los recuerdos del pasado, al fondo de armario de valores, incluso religiosos, inculcados años ha, o sobrevenidos en algún momento de mi vida, que uno, en el fondo, y me honro de ello, fui, y soy, ‘una güena persona’.

Y como siempre se dijo (o dije…) que uno es viejo cuando empieza a pensar más en su pasado, que en su futuro… pues hoy me he levantado con este punto de preocupación por verme echar la vista a atrás.
Pero quieee...to, para el carro, que no voy a ir por la transcendencia mental... porque lo que me pide el cuerpo es escribir algo en clave de humor, que no hay nada más estimulante que saber reirse hasta de uno mismo.

Pienso que este virus que hoy me ha aflorado debió incubarse ayer porque, por la noche, en Intereconomía (que es una TV del Opus que tiene programas con muy buenos contertulios… de mi ‘cuerda dominante’), a cuenta de la pandemia, conectaron con una vigilia que se estaba celebrando en Fátima, que me interesó porque vi que era entrañablemente retro, o ‘vintage’…
... pero resulta que esta mañana me levanté canturreando lo del ‘Salve Regina, Mater misericordiae…’ ¡Y me acordaba de toda la letra, en latín…!

Claro, esto es lo que pasa cuando te has educado en los jesuitas. Allí (y en aquellos tiempos…), te adoctrinaban a fondo. Ojo, no lo critico, la verdad es que estoy satisfecho con mi educación.

Una moda típicamente jesuítica eran los Ejercicios Espirituales, y hasta nos confinaban, con 13 o 14 años, en Loyola, para hacerlos ‘a fondo’. Nunca se me olvidará una anécdota que demuestra nuestra candidez: recuerdo que, uno de los días, te mandaban poner por escrito, y depositar en el altar, alguna buena intención que tu corazón purificado deseara que se cumpliese. Y estas pretensiones se leían en la misa del día siguiente.

Los deseos eran los típicos, por la paz del mundo, por que se conviertan los herejes, por que desaparezca la pobreza… pero de pronto el cura leyó uno que nos hizo dar un respingo en nuestros asientos:
por que Altolaguirre no se haga tocamientos por las noches

Como es lógico, el tal Altolaguirre (entonces nos conocíamos por nuestros apellidos, me apresuro a decir que el que pongo es ficticio) se fue encogiendo en su banco, hasta casi desaparecer, mientras todos nos mirábamos, pensando quien de sus amigos más íntimos habría sido el cabronazo...

Y es que esto de los ‘buenos’ amigos me lleva al chiste que me mandaron ayer: Va de dos amigos que están contándose sus experiencias juveniles...
- Oye, y tu, a tu mujer, antes de casaros, cuando solo erais novios… ¿te la llevaste a la cama…?
- No mira, yo no, me eduque en los jesuitas y, en fin… pesaron más los valores… pero... ¿Y tu…?
- Hombre, pues yo si…
Y tuvo que aclarar, el amigo 'cabronazo'…
- Pero oye, te juro que no sabía que luego iba a ser tu mujer, ¿Eh...?

En fin, que aquí estoy, tratando de sacar partido al confinamiento y evitar los malos influjos mentales con un poco de humor. Humor a nivel íntimo, en este Blog que, estos días se ha convertido, más que nunca, en ‘Mi Diario’. Porque, francamente, aplaudo la buena voluntad de estos 'amigos solidarios' que se prestan a animar a sus vecinos, o a los españoles, en general, a pasar este trance que nos asola…
... pero, francamente, no hay nada que me caiga peor que sufrir el acoso de un paisano que se cree gracioso… empeñándose en demostrar que lo es.

Con esto quiero decir que estoy un poco hartito de ver por la tele, o recibir por ‘guasap’, los numeritos exhibicionistas que se monta, y difunde, alguna gente.

Conste que a mi, algunas reacciones espontáneas, o lo de los aplausos por la ventana, me parecen fenomenales... aunque ya cansan, siempre se dijo aquello de que ‘subrayar todo es como no subrayar nada’, yo esto del los aplausos lo haría un día determinado de la semana, y punto) pero, sobre todo, eso de montar todos los días un fiestuki de balcón a balcón… pues mira, para mi que no.

Así que hala, acabo… olvidémonos por un momento de los efectos negativos del ‘milenarismo’… y ‘hagamos como que… tutto va ben, tutto va ben…’, que lo de mi ‘lucha interna’ a lo mejor solo es producto … del ‘canguelo’ al ‘acojonavirus’.

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