martes, 3 de febrero de 2015

la Cigarra y la Hormiga

Hoy me ha llegado un email (tengo un amigo muy aficionado a esos 'circulos' y me suele seleccionar y mandar estupendas 'perlas' que merecen cierta reflexión), que habla sobre esta conocida fábula de Félix María de Samaniego.
Si, hombre, esa que empieza con aquello de... 
Cantando, la Cigarra/ pasó el verano entero, 
sin hacer provisiones/ allá para el invierno...

lunes, 26 de enero de 2015

Grecia, Europa... y otras cosas inquietantes

Están corriendo ríos de tinta con el tema de las elecciones griegas, la espectacular ascensión de Syriza y de su lider Alexis Tsipras, y con la que se puede armar (o lo que nos puede venir encima) en el caso de que obtenga una mayoría suficiente. Hasta he visto que se fabula comparando este hecho con el famoso, y mitológico, 'rapto de Europa'.

martes, 13 de enero de 2015

Yo tampoco soy Charlie...

Q uiero decir con esto, uniéndome a una corriente que, en paralelo, ha emergido a partir de los asesinatos yihadistas en la revista Charlie Hebdo, que una cosa es condenar absolutamente a esos malditos fanáticos, locos y retrógrados, que, en nombre de su dios, asesinan impunemente, y otra manifestarse por defender, a ultranza, el famoso 'mantra' de la 'libertad de expresión'.

Francamente, yo opino que la libertad de expresión no es la panacea universal, el derecho máximo de la democracia... sino solo uno más de sus frutos, siempre supeditado a otros valores superiores, como puede ser la educación cívica y el respeto al prójimo, o a las normas comunes de convivencia. Y, por desgracia, bajo ese pretendido derecho máximo a la libertad de expresión se quieren justificar, muchas veces, verdaderas barbaridades. Y, lo que es peor, se critican, con frecuencia ferozmente, las posturas contrarias, con el argumento de que son... 'políticamente incorrectas'.

Y es que resulta curioso que si llamas 'joputa' a un tío, te arriesgas a que te pueda partir la cara... pero insultar al Jefe del Estado, o al Papa, o a la bandera... queda a menudo impune por considerarse 'libertad de expresión'. Así que, sin justificar ni un ápice la barbarie, la verdad es que Charlie Hebdo, como aquí (por ejemplo) la revista El Jueves, o algunos programas de radio o TV, etc, producen, con cierta frecuencia, subproductos humorísticos chabacanos y absolutamente fuera de lugar.

Por cierto, esto también es aplicable a mucho particular, que quiere hacerse (o no) el gracioso, a algún que otro político de primera línea, y a bastantes más politiquillos 'de tercera línea', que, a la sombra de esa pretendida 'libertad de expresión', y por aquello de resaltar, dicen o twittean cosas verdaderamente de juzgado de guardia... cuando todos sabemos que en el único sitio donde pueden permitirse públicamente estos excesos es, al menos hasta ahora... en los campos de fútbol.

Y todo esto me lleva a una profunda reflexión sobre la Civilización Europea, y en particular sobre España. Y es que, con la democracia, y lo 'políticamente correcto' pecamos de gilipollas (y, los españoles, de particularmente gilipollas). Vamos a ver, todos hablamos de la Constitución como suprema expresión de nuestros derechos y libertades (aunque la interpretamos a nuestro antojo...) pero muy pocos hablamos de los deberes, las obligaciones y las 'limitaciones racionales' que hay que asumir. Vamos, que falta un 'Manual de Ciudadanía' (maldito ZP, la verdad que, aunque sesgadamente, acertó...).

Y es que, a poco que no tengas una educación cívica, se tiende a que la libertad enmascare un verdadero libertinaje. Seamos libres, claro que si. Pero dentro de un orden cívico preestablecido, carajo. Y no basta ser cívicos por recoger las cacas de nuestros perros, o aceptar no fumar en los bares... también, verbigratia, debería haber una Ley de Huelga que responsabilice a alguien de los destrozos urbanos (o particulares), de los perjuicios a terceros, etc. Por poner un ejemplo, claro.

Pero no quiero irme por las ramas, así que retomo el tema de fondo: y me parece que en Europa, y particularmente en España, somos gilipollas. Yo estoy seguro de que hay muchos islamistas demócratas y racionales, que distinguen y separan, perfectamente (como hemos hecho los occidentales hace al menos 300 años) la religión de los principios del estado civil. Bienvenidos sean porque, con ellos, sumaremos. Pero estamos admitiendo en nuestro estado civil demasiados ciudadanos fanáticos que mezclan todo, se vuelven intransigentes... y lo que es peor llevan esa intransigencia a nivel de 'guerra santa' (en el fondo como, hace 900 años, se justificaba, en las Cruzadas, con el 'Dios lo quiere'). Ya está bien de mezquitas en Europa, con imanes que predican principios completamente contrarios a los de la civilización que les acoge... y encima que se ponen chulos.

Y de, como he dicho, gilipollas que prefieren que se entregue la Catedral de La Asunción de Nuestra Señora (o sea... la Mezquita de Córdoba) a los islamistas sin enterarse de que lleva 600 años siendo catedral cristiana... y sin saber que tal Mezquita se construyó sobre la Basílica visigótica de San Vicente Martir... que incluso antes era un templo romano dedicado a Jano (Wikipedia dixit).

O los que defienden el derecho a que por las ciudades europeas se sea libre para pasear a sus mujeres con burka, o para tratarlas como si fueran una subraza... pero quieren quitar los crucifijos de las clases o suprimir las procesiones de Semana Santa en Sevilla.

Lo dicho: 'donde fueres, haz lo que vieres'... o no vengas, y esto solo lo exigen, de momento, y que yo sepa, Rusia y Australia.

Así que hay que poner remedios a esta escalada y, aparte de las medidas de seguridad para impedir que terroristas asesinos circulen por todas las ciudades europeas, y de exigir el fiel cumplimiento de las Constituciones democráticas, es preciso imponer un 'Manual de Ciudadanía Occidental', al que moros y cristianos tengamos, indefectiblemente, que adaptarnos... o tendremos que decir, quizás pronto, que de aquellos polvos 'pseudodemocráticos' vinieron estos lodos... porque la vamos a acabar cagando.

jueves, 8 de enero de 2015

Dos tazas de café

Hoy me llegó un mail de un buen amigo, con una historia (o anécdota), de esas que circulan en 'powerpoint', que me dió mucho que pensar, por su profundidad. Y la voy a explicar a mi manera, que merece la pena:

Se trata de un profesor que plantea un ejercicio práctico a sus alumnos de 14 años: les presenta un gran frasco de cristal, y lo va llenando de pelotas de golf. Cuando está hasta arriba, y todo el mundo opina que el bote está, efectivamente, lleno, y que no cabe nada más, saca una caja de perdigones, los vierte en el frasco... ¡Y caramba...! todos ven que también caben en el frasco que decían que estaba lleno...
Pero, a continuación, saca una bolsa con arena, que la vacía dentro del frasco... y también sigue entrando toda, llenando los intersticios que dejan las pelotas y los perdigones.
Finalmente, toma dos humeantes tazas de café y las vierte en el frasco, empapando la arena. ¿Veis...? -les dijo- También caben.

Acto seguido saca otro frasco, otras pelotas de golf, otros perdigones... y les dice a sus alumnos: ahora, intentad meterlo al revés: primero la arena, luego los perdigones y finalmente las pelotas de golf.
Y los chavales observan que...¡Ahora no caben todas las pelotas...!
Sin embargo, el profe les demuestra que, aún así... siguen cabiendo las dos tazas de café.
Y ahora viene la lección:
Mirad, chicos: el frasco es vuestra propia vida. Y las pelotas representan las cosas fundamentales: la familia, los hijos, la salud, la educación,la buena convivencia, los deberes y obligaciones, la cultura... Ellas pueden llenar, por si solas, nuestra vida.

Los perdigones son otras cosas importantes con las que también rellenamos la vida: el trabajo, los compañeros, el practicar deportes, tener aficiones, perfeccionar los estudios, leer libros, escribir...

Y la arena son todo el resto de las cosas. Algunas muy apetecibles, claro. Usadlas también para llenar vuestras vidas. Pero solo tenéis que tener presente una cuestión muy importante: el orden en que las usáis... no sea que, por no tener claras las prioridades... os queden cosas importantes, o fundamentales, fuera del frasco... e incluso lo llenéis solo de arena.
Los niños quedaron pensando... y uno dijo: 
Oiga, profe... ¿y el café...?
Pues mirad, mis queridos niños: el café es para demostraros que, aunque creáis que ya no os caben más cosas, e incluso tenéis que dejar algo fuera del frasco... en realidad siempre cabe algo más. Y es que siempre hay que sacar tiempo y lugar para tomar una taza de café y hablar con alguien que te quiera...

Bueno, pues como tengo un nieto de 13 años, ya estoy maquinando cómo puedo contarle esta bonita historia. Claro que los materiales a usar me parecen un poco 'anglosajones' pero siempre puede hacerlo 'a lo carpetovetónico', con nueces, lentejas, azúcar... y aunque sea con un vaso de agua.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad

Pues eso...
Y es que no puedo resistir la tentación de dejar aquí, 'para la posteridá' esta estupenda imagen navideña que, a modo de 'christmas', acabo de recibir...


o bien esta otra...


Y es que a los españolitos no se nos puede negar el ingenio... 'manque' pierdan... o manque los Montoros, Rajoys, Pedritos Sanchez y sociatas de medio pelo, comunistas de salón, sindicalistas y políticos 'corrutos', jueces y fiscales caprichosos y mirasuombligueros, castas perroflauticas y universitarias ('uséase', las Colao, las Tanias Sánchez y los emergentes Pablitos, Errejones y Monederos, etc) en plan mesiánico, secesionistas catalufos, 'honoraples' poco honorables y 'baskos' expectantes y azorrados buscando la forma de sacar tajada, periodistas falaces, sembradores de zizaña política (o de reportajes de rancio amarillismo para salvar intereses mediáticos), etc, etc...

Lo dicho... Feliz Navidad

miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿Nos haremos de la cabeza a los pies...?

Recuerdo que mi madre me contaba que, cuando nací, lo primero que dijo es que me contasen los dedos de los pies. A lo mejor es que la inocente de ella (entonces aún no había cumplido 22 años) se creía que los niños empezábamos a hacernos por la cabeza...

O bueno, también podría ser alguna reminiscencia ancestral, después de todo la 'polidactia' es algo no muy estudiado, y siempre se hablo de una vieja y misteriosa raza de gigantes... al parecer polidáctilos. Y digo esto porque ya la Biblia hace mención (llamándolos Nephilim) de los gigantes, y así...
Genesis 6, 4 ... Por entonces y también en épocas posteriores, cuando los hijos de Dios cohabitaban con las hijas de los hombres y éstas tuvieron hijos, aparecieron en la Tierra los gigantes. Éstos son los esforzados varones de los tiempos primeros, los héroes famosos. 
Y en Samuel II, 21, 20 ...Y hubo también una batalla en Get, en que se halló un hombre de gran talla que tenía seis dedos en cada mano y seis dedos en cada pie, veinticuatro en total. El también descendía de [el gigante] Rafá. (21) Insultó a Israel y Jonatán, hijo de Sima, hermano de David, le mató.


Pero dejemos a un lado los esoterismos (porque, al parecer, 'Nephilin' significa literalmente 'aquellos que bajaron de los cielos a la tierra') y quedémonos con la primera teoría.
Porque...
Va una mujer más bien 'macizorra' al médico y le dice:
- Ay, mire, doctor, mi marido ya no es lo que era, antes me satisfacía plenamente pero ahora... 
- ¿ahora...? 
- Ahora nada de nada, doctor... ¿no podría hacer algo para que mi marido esté como un toro...? 
El médico sonríe ladinamente y le dice...
- por supuesto, señora: A ver, pase a esa habitación, y desnúdese.
- ¿¿...?? 
- Claro, mujer, hay que hacerlo con orden, así que tendremos que empezar por ponerle los cuernos ¿no?...

Así que parece ser que si, que nos hacemos de la cabeza a los pies.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Ay, Dios... ¿Hay Dios...?

Hoy me he levantado en plan filósofo y hombre, para empezar, tendré que decir no me considero ateo, y además me eduqué en los jesuitas, así que si que debe haber Dios ¿No? Claro que entoncesnos argumentaban cosas tan peregrinas como que el cristianismo era la religión verdadera... porque no podría perdurar tanto si no lo fuese. 
Lo que significa que quizás debiéramos pasarnos al judaismo, al budismo, al hinduismo o seguir a Confucio, a Lao Tse o a Zoroastro. Pero bueno...

martes, 11 de noviembre de 2014

La Navaja de Ockham

Quedé muy sorpredido cuando me topé, por primera vez, con este concepto. Y es que hace referencia a un principio metodológico (incluso filosófico) que es una verdad como un templo... quizás porque, después de todo, Guillermo de Ockham, a quien se le atribuye, era un fraile franciscano. 
Quien tenga curiosidad que lo mire en la Wikipedia, pero, en resumen, expresa la siguiente idea:
“en condiciones similares, lo más sencillo suele ser lo más correcto”
Y desde luego, es una de las claves que nunca debe uno olvidar al analizar algo.

Me llegó ayer una historieta muy simple:
Se trata de un señor, llamémoste Juan, que, paseando por un camino, se encontró un sobre que contenía 800 euros.
Juan era una persona honrada y cabal y, viendo que el camino conducía a un merendero, se acercó a él a preguntar si alguien había perdido ese sobre.
El dueño, llamémosle Pedro, le dijo que si, que él había perdido un sobre con dinero. Pero, como era un 'rata', además quiso 'madrugar' al pobre Juan, y le dijo que él tenía 1000 euros, y que le faltaban 200.
Por más que Juan le juró que eso era todo lo que había en el sobre, Pedro seguía en sus trece y tanto llegaron a exaltarse en la discusión sin dar su brazo a torcer, que decidieron llevar el caso al Juzgado de Guardia del pueblo.
El Juez tenía fama de hombre justo y, oidas las partes, dictaminó lo siguiente:
'Don Juan, no dudo de su versión, porque es ilógico que quisiera devolver el sobre encontrado, quedándose con una parte del dinero, ya que podría, simplemente, no decir nada y quedarse con todo.
También es completamente ilógico que alguien, un tercero, haya encontrado antes el sobre, tomado 200 euros y dejando el resto.
Y tampoco tengo motivos ciertos para dudar de su palabra, Don Pedro, puesto que es usted un vecino del que nunca ha llegado a este Juzgado queja alguna'.
Por tanto, si usted jura, Don Pedro, que perdió un sobre conteniendo 1000 €, y usted, Don Juan, reconoce que encontró, y quiere devolver, un sobre conteniendo 800 €, mi conclusión es que ese sobre encontrado no es el suyo, sino otro.
En consecuencia, quédese, Don Juan con el sobre encontrado, hasta que aparezca su dueño... y confíe usted, Don Pedro, en que un día aparezca su sobre perdido con los 1000 euros que indica.
Ockham cabalga de nuevo...