sábado, 20 de mayo de 2017

Matemática pura

Quien me iba a decir que, un día, dedicase una entrada de este Blog a hacer ejercicios matemático-adivinatorios… Pero, entre los blogs que leo de vez en cuando, hay uno llamado ‘matematicascercanas.com’ (todo junto) que, aunque sus entradas son, muchas veces, algo elevadas, la verdad es que es muy ilustrativo (al menos para los que hemos estudiado ingeniería, claro) y me apetece darle un homenaje.

martes, 16 de mayo de 2017

Ciberataques...

Siempre pensé que ese mundo de los hackers, que se pueden introducir en cualquier ordenador, y obtener la información que necesiten, era un tema de película. Y ‘los buenos’, léase NCIS, o similar, siempre contaban con ese recurso, y soluciones de ‘pirateo’ más o menos fantásticas, para resolver problemas. Por otro lado, ya en 1995, la peli, de la serie de James Bond, ‘GoldenEye’, tocaba el tema del hackeo de redes informáticas, esta vez para hacer el mal. Pero todas estas historias tan complejas me parecían que eran eso… cosas de película.

Sin embargo, en este ultimo fin de semana nos hemos desayunado con la noticia de un ciberataque de ransomware (o sea, de malware cuyo efecto se anula pagando un rescate económico) a nivel mundial. Y ha afectado, de entrada, a unos 150 paises, y a más de 250.000 ordenadores de importantes instituciones, como por ejemplo el Sistema Sanitario del Reino Unido, o la Renault francesa, o Telefónica de España, hoteles, empresas, hospitales... El ataque ha sido tan brutal que en Telefónica han llegado a difundir la orden, durante la jornada laboral del viernes 12 de mayo, de que todo el personal de la empresa apague sus ordenadores, por peligro inminente de infección y bloqueo. 

¿Origen…? Lo típico: un agujero de seguridad en el sistema operativo Windows. Y… ¿Método? Sencillísimo: se te mete el virus, al abrir un archivo que te llega, típicamente, por correo. Y supongo que, a una orden dada, este archivo vírico te encripta tus datos y te aparece en pantalla un aviso de que tienes que pagar una cierta cantidad para obtener la clave que te desbloquea la encriptación. 

Y no es caro: se habla de unos 300 euros por ordenador infectado. Por supuesto, en la moneda digital ‘bitcoin’, que es una ‘criptomoneda’ que se ha puesto de moda y que ya tiene un valor real en el mercado monetario. Por cierto, importante: un bitcoin se cotiza, hoy, que está al alza, a unos 1.700 dolares USA.
Ah, y encima, los hackers son unos 'coñones': el virus se llama WannaCry o sea... 'quiero llorar'.

Ya hace unos 7 años que yo dejé de usar Windows, pasándome a Linux. Y estoy encantado. Porque Linux (aparte de por su diseño más seguro) es inmune, por naturaleza, a los virus de Windows. El único problema es que tampoco hace nada por ellos. Como no le afectan, hace como el cóndor: passsa. Y tu ordenador puede infectar a otros, si tienen windows.

Dicen que todo este ataque (que el lunes se ha vuelto a activar, y nuevos paises y entidades se ven afectados) tiene dos fórmulas muy sencillas para paliar sus efectos: una, estar al día en las actualizaciones del sistema operativo y la otra… el guardar en otro medio una copia de seguridad de tus archivos personales, para formatear , reinstalar y reponer esos archivos ‘limpios’.Hombre, y una tercera... la Regla de Oro de la seguridad informática: dejar aparte la curiosidad y nunca abrir archivos cuya procedencia desconozcas.

Claro, esto solo es fácil a nivel ordenador personal. Y son cosas que yo siempre he cumplido pero… ¿verdaderamente hay por el mundo (y por el mundo empresarial e institucional) tanto analfabeto informático?

Y acabo con unas reflexiones: 
La primera, que se dice que esto del hackeo con ransomware, que empezó, al parecer, hace un par de años, tiene, a nivel particular, cierta incidencia, y la gente (un pequeño empresario, una persona con cierto nivel económico) paga, sin decir nada a nadie, 800 o 1000 euros para liberarse de un ‘secuestro’ de sus datos que le llega por falta de medidas de seguridad en su/sus ordenadores personales.

La segunda, que siempre se ha dicho que el 90% de los ‘mainframes’ (ordenadores principales) del mundo corrían con Linux o Unix y, por lo tanto, estarían inmunizados, y salvaguardada la información básica. No se qué hace el restante 10%...

La tercera, si el 1 y pico por ciento de usuarios informáticos, que usamos Linux, estamos viendo los toros desde la barrera, porque no nos afecta el ciberataque… ¿Por qué la gente sigue usando Windows? ¿falta de cultura informática? ¿consumismo puro y duro? (seguramente ambas cosas)

Y una cuarta, que he preguntado en algún foro; ¿qué pasaría si, visto lo visto, en unos pocos años, un 30-40% de usuarios de PCs deja Windows y aprende a usar Linux? ¿los hackers profesionales tendrían como reto saltar por los aires las seguridades de diseño del sistema operativo Gnu/Linux?

Y… ¿lo lograrían…?

lunes, 1 de mayo de 2017

13 caballos

Al igual que a la pobre gente de Lepe, a la hora de contar chistes, se les considera como muy cortitos, a los militares, al mismo efecto, siempre se les ha colgado el sambenito de ser algo brutos. Evidentemente no es así, pero me llegó, en video, un chiste graciosísimo de militares brutos, brutos… que me apetece transcribirlo para ‘inmortalizarlo’ aquí.

lunes, 24 de abril de 2017

As-salam alaykum

Osea, la paz sea contigo. A mi no me importaría nada saludar así, en mi ciudad, a un musulmán, o a cien musulmanes… si están integrados en nuestra sociedad, respetan nuestras costumbres (el famoso dicho de ‘donde fueres, haz lo que vieres’) y son, a todos los efectos, unos ciudadanos productivos más, respetuosos con las costumbres, las Normas y las Leyes. Después de todo cada uno es libre de elegir la religión que guste.

Pero no me gusta lo que estamos viendo. Porque lo que estamos viendo es que
a) Europa se va a convertir, muy próximamente, en un continente musulmán. Y, lo que es peor… de ‘inmigrantes’ musulmanes. Vamos, de ‘moritos’.
b) la no integración, incluso la radicalización, de los musulmanes, es muy palpable.

Respecto a lo primero… los números cantan: somos (los europeos 'de la vieja europa') una civilización con fecha de caducidad, cada vez más vieja, y con una tasa de fertilidad (número de nacimientos, por mujer), en media europea, de 1,4 (en España… del 1,1). Bajísima. Está muy estudiado que para perpetuarse un colectivo, su tasa de fertilidad ha de ser, al menos, de 2,1 y que por debajo de 1,9 (donde, claro, solo la mitad serían mujeres) tendería a extinguirse.

Y Europa se está llenando de emigrantes musulmanes: superan ya los 50 millones y se calcula que en 2030 superarán los 100 millones. Por cierto, en España hay, ahora, 2 millones. Menos mal que la mitad están en… Cataluña. Pero el caso es que, con una tasa de fertilidad de ¡8,1…! es la población más joven, y en Holanda, Bélgica y, posiblemente, Francia, el 50% de los actuales nacimientos ya son ‘de musulmanes’, lo que hace sospechar que en un futuro próximo podremos tener partidos políticos musulmanes que alcancen mayorías de gobierno.

Y respecto a lo segundo, la lacra de la radicalización… pues es la verdad, lo vemos todos los días. Como también vemos, sensu contrario, la radicalización ‘por defender lo nuestro’ en el panorama político de las naciones europeas.

Pero a estas alturas me apetece hacer un ‘inciso cultural’, por aclarar un poco esto de ‘los moritos’.
Bueno, para empezar, ‘los moros’, palabra que tanto usamos, no tienen nada que ver con los musulmanes, en realidad los moros, o ‘mouros’ no son más que los habitantes del antiguo Reino de Mauritania, que en tiempos romanos englobaba Marruecos, Argelia, Tunez, etc. Y tampoco tienen nada que ver con ‘los árabes’, claro. Ambos son (en general) musulmanes (o sea, mahometanos, porque todos consideran a Mahoma como su Profeta) pero también hay, por ejemplo, mucho musulmán de raza negra. O caucasiano, o turco, vamos. Y un apunte curioso: el Magreb (como también decimos para referirnos a los moros) viene del árabe ‘al-Magrib’ que significa ‘lugar donde se pone el sol’ o sea, el Poniente, que es como llamaban a la parte más occidental del reino árabe.

Por centrar ideas, el Islam (de ‘aslama’, aceptar, someterse… a Dios) es la religión que predicó Mahoma y musulmán (de ‘muslim’, el que se somete) es el que profesa esa religión islámica. E islámico todo lo referente al arte, cultura, etc y a los propios paises que tienen el Islam como religión mayoritaria (Hombre, aunque Guyana y Surinam, que están en America, o Albania, y Bosnia Herzegovina, no creo que lo sean).

Por cierto que, al igual que en el cristianismo hay diversas ‘iglesias’ (católicos, ortodoxos, anglicanos...), el Islam (que es otra ‘religión monoteísta abrahámica') también se bifurca, en este caso en suníes, chiitas, jariyitas….  
Todos son musulmanes, o mahometanos, que es nombre genérico. Pero últimamente parece que solo se llama musulmán al mahometano 'normal', e 'islamista' (palabra de nuevo cuño) al 'musulmán muy ferviente, o purista'. Y dentro de estos islamistas están los Yihadistas (musulmanes que practican la guerra santa, o Yihad), los Fundamentalistas (o Integristas, a sea, islamistas ‘extremos’)… donde el fanatismo les lleva a practicar el terrorismo al grito de 'Allahu Akbar' o sea, Dios (Allah) es grande.

La pena es que hay un desfase histórico de 800 años, porque nosotros, en las Cruzadas, que teníamos nuestro ‘Dios lo quiere’ (‘Deus vult’) que tanto fervor (y exculpación) generaba… les corríamos (bueno, a veces) a gorrazos. O, por lo menos, se les paraba los pies, y se podía llegar a tratados pacíficos de intercambio.

Lo malo de este momento histórico es que pertenecemos a una civilización occidental avanzada, pactista y pacifista… y para ellos (los islámicos radicalizados) aquellos tiempos de burrez intelectual son… ahora. Así que vale, as-salam alaykum… pero a ver quien les abre las puertas… y lo que nos entra en casa, 'cogiéndonos con estos pelos'.

miércoles, 12 de abril de 2017

Tóxicos y nutricios

El otro día leí (perdón, 'oí', Guttemberg inventó la imprenta en 1492, y ya es hora de ser más partidario de acopiar formación e información por métodos audio-visuales, que no a través del papel… y yo lo soy. Item mas, ya tengo edad para tener vista cansada, y las neuronas suficientemente anquilosadas como para aterrarme tener que leer largas parrafadas… y cuanto más, por ejemplo, para meterme entre pecho y espalda novelas de 600 páginas)

Bueno, pues decía, que ya me he enrollado, que me topé con lo de ‘tóxicos y nutricios’… referido a las personas, y me gustó el concepto. Y así es como lo veo yo:

Una persona tóxica ‘envenena’ a los que tiene a su alrededor. Vamos, que les crea ‘mala milk’, porque tiene estas características:
  • tienen un gran ego, a menudo solo piensan en el ‘yo, yo, yo’.
  • son ‘siempre negatifas, nunca positifas’. Lo suyo es quejarse por todo. A menudo, incluso por una cosa... y su contraria. O ir con el ‘NO’ por delante.
  • son ‘victimistas’, pretenden ser centro constante de atención, o de ‘que se les hagan las cosas’.
  • no son nada empáticos, no detectan otros puntos de vista. Ni asertivos, buscando un buen entendimiento.
  • no son felices, no perciben ni aprovechan las ‘pequeñas alegrías’, los vasos ‘medio llenos’.
  • les importa poco el vivir en paz y armonía con el entorno: son bastante ajenos a otros sentimientos.
Y yo diría que estas características se desencadenan y/o potencian bajo dos condiciones del espíritu: una, la de la envidia, en las que la auto-defensa a sus carencias se reconduce a ‘atacar’ al prójimo… y otra, la de la soberbia, y no solo despreciar los sentimientos y el espacio personal de los demás, sino el parecerle justificado obrar así, al sentirse superior a ellos.

Las personas nutricias, por el contrario...
  • son partidarias de aportar, sumar, más que de quitar, o restar.
  • ven siempre el lado positivo, y animan a verlo así, apreciando lo que se recibe, aunque tenga un valor relativo, porque en general son poco demandantes, y más 'donantes' que 'tomantes'. 
  • Les gusta desarrollar sus propias potencialidades y capacidades, e intentar sacarles partido en cualquier momento. 
  • Manejan con cierta efectividad sus propias frustraciones, relativizándolas. 
  • No está insatisfecho ni de lo que piensa ni de lo que quiere, y se nutre de los demás, y los nutre, en el mismo proceso empático.
Yo me considero básicamente nutricio. Claro está que no creo que nadie piense, de sí mismo, que es un ‘tóxico’. Ni creo, por supuesto, que haya ejemplares humanos 100% tóxicos o 100% nutricios, supongo que nos moveremos entre el ‘fifty-fifty’ y el 20-80.

Pero, sobre todo, ya que veo que he entrado, inconscientemente, en cifras muy típicas del ‘management’, supongo que habrá que hablar de que una cosa es lo que pensamos que somos y otra… lo que piensan los demás de nosotros. O, en otros términos, que se trata de conciliar ‘percepción’ (cómo nos ven) y ‘expectativa’ (cómo esperan vernos, o como esperamos que nos vean).

Al final, estamos en aquello que explicaba yo en mi época de consultor: que todo es cuestión de ofrecer una buena ‘calidad de servicio’

Pero de lo que si estoy seguro es de que, teorías aparte, todo el mundo echa de menos el no ser, en algún momento, algo más tóxico, o algo más nutricio, de lo que, habitualmente, es. Porque, en el fondo, somos partidarios de 'el bien y el mal'. De ser algo cabroncetes (o 'algo menos cabroncetes'), vamos...

lunes, 10 de abril de 2017

Sutilezas...

H ay frases sutiles que definen perfecta y rápidamente el ‘status quo’ de una situación, el ‘momento psicológico’ de una concreta circunstancia o, simplemente, la agudeza de un interlocutor. Ya mencioné, en una ocasión, que puedes llamar, impunemente, ‘hijoputa’ a un personaje, escudándote en la conocida polisemia de que querías decirle que es ‘un tío de puta madre’

Y muy sutiles son, igualmente, muchas frases atribuidas a Groucho Marx, como aquella de ‘estos son mis principios pero, si no le gustan… tengo otros’.
O la de la esposa de un famoso (y pesado) senador americano, que le susurró, por lo bajinis, en un largo discurso…  
- Querrridou… que no hace falta ser eterno para ser inmortal

O la pregunta del millón: ¿Por qué bragas es plural y sujetador es singular?

Es muy famosa una historia de las (viejas) Cortes Españolas donde un diputado, polemizando con un adversario político, argumentó, finalmente, que ‘no se podía esperar otro criterio de alguien que duerme en camisón’, a lo que el contrincante, mordazmente, respondió comentando en voz alta, desde su escaño…
- ¡Qué barbaridad, qué indiscreta en la esposa de su Señoría…!

Hábil era también, según cuentan, el primer conde de Romanones. En una época en que se compraban impúdicamente los votos del (en general, inculto) paisanaje, visitando un pueblo, al ver que se le había adelantado su oponente, lo arregló así:  '¿Qué Don Fulano solo te ha dado dos duros por votarle... ? Vamos a arreglarlo: a ver, dame esos dos duros que toma, yo te doy tres, pero para que me votes a mi'.

Claro que, hablando de sutilezas, nada como la de Oscar Wilde. Se encontró, en un club de Londres, con un antiguo conocido, a quien acompañaba un joven muy agraciado.
- Mr. Wilde, le presento a mi sobrino.
A lo que don Oscar, muy educado y sonriente, le saludó con cordialidad
- Oh, si, nos conocemos
Y añadió, con mucha sorna...
- Fue sobrino mío el año pasado.

¡Ay… las sutilezas…!

martes, 28 de marzo de 2017

Conociendo mundo...

Esta semana estuve en Portugal. Concretamente en Lisboa, y alrededores. En mi vida, y en general por motivos profesionales, había conocido Francia, Inglaterra, Suecia, Alemania e Italia, pero no visitado a nuestra vecina tierra lusa. Me gustó el viaje y, como siempre, me sirvió para ampliar mis conocimientos en cosas curiosas.

miércoles, 8 de marzo de 2017

Había una vez...

Había una vez un pais que, hace unos 50-60 años, empezó su desarrollo económico. Algunos llegaron a llamar a eso ‘el milagro español’ y, tras ese golpe de timón España empezó a industrializarse, a expandirse la actividad privada, a liberarse su economía, a crecer el turismo, y el sector terciario, a ajustarse el gasto público, a aumentar las reservas de divisas, a poblarse las ciudades, etc, etc.

Según Roberto Centeno, iconoclasta economista, un españolito que naciera entonces no solo nacía en un País sin deuda alguna sino que heredaba, puesto que los bienes de un Estado pertenecen a sus ciudadanos, un hermosísimo patrimonio: unas florecientes empresas (las que conformaban el INI, Instituto Nacional de Industria, y otras, las estratégicas, de titularidad pública), cerca del 55% del sistema financiero español (en poder de las Cajas de Ahorro, que pertenecían a las Diputaciones), un magnífico Sistema Nacional de Salud, un Sistema Público de Enseñanza calificado como el cuarto mejor de Europa, un excelente Sistema de Pensiones, un prácticamente nulo desempleo, etc, etc... de manera que ese españolito crecía en la seguridad de tener (e incluso poder elegir) trabajo y en la seguridad de que iba a vivir mejor que sus padres.

Pero la realidad actual es que los españolitos de ahora tenemos que responder de una Deuda del Estado de la que nos corresponden unos 40.000 euros ‘per capita’, o sea, unos 160.000 euracos 'per familiae', producto, en gran parte, de múltiples despilfarros, sin ningún patrimonio que lo sostenga, puesto que la mayoría de las empresas públicas han desaparecido, en muchos casos privatizadas a precio de saldo, y las Cajas de Ahorro borradas del mapa tras ser literalmente expoliadas por los políticos (y sindicalistas) que coparon sus cargos dirigentes. Además, la Sanidad y la Educación están en quiebra, las Pensiones semi-congeladas, y claramente amenazada su supervivencia, hay un enorme desempleo que costará años enderezar… y el presente de muchos españoles es el de pertenecer a un nicho de pobreza, el futuro es muy poco prometedor y todo hace pensar que los jóvenes vivirán peor que sus padres.

¿La culpa…? Pues yo no voy a perder mucho el tiempo en esto: la culpa es de la Transición. Vamos, la culpa es de haber dejado crecer la enorme hidra de la ‘clase política’ nacional, autonómica, municipal… un nuevo mundo de pícaros que descubrieron que España podía ser suya… y lo de que 'el dinero del estado no es de nadie, y el que venga detrás que arree’. Voy a ser franco (ojo, de sinceridad, franqueza…): la democracia nos ha hundido ya que el santo nombre de Libertad ha sido sustituido por el de Libertinaje… y así nos ha ido.

Y, lo que es peor, con una malvada maniobra complementaria: la de destruir la educación, llenar la vida de promesas demagógicas o de cantos de sirena… para comer el coco, aborregar a la gente y que se vote una opción determinada, y poder seguir agarrados a la teta… cuando no para que acudan nuevos mamoncillos ‘al olor de la sardina’.

Y esta selva (esta mierda, vamos) trae consigo los consabidas radicalizaciones por ese mal entendido concepto de lo que es la Libertad, el sálvese (o aprovéchese) quien pueda, las actitudes vergonzosas, al amparo del anonimato, que se ven en las redes sociales, etc, etc. En una palabra: la falta de respeto, la falta de ética, el que hayan desaparecido los ‘valores’, el que ya no hay ley que valga porque a poco que espabiles, o seas demagogo, o te ampares en alguna tendencia, o moda de pensamiento, te la puedes saltar…

Para qué seguir. Lo dicho: había una vez…

(pero no, un circo no: el circo es lo hay ahora). Y el problema no es otro que el de ver ‘quien y cómo se pone un cascabel a este gato’.