martes, 1 de marzo de 2016

La ensalada (nacional)

Escribo esta entrada a pocas horas de empezar (a más de dos meses de las elecciones generales) el debate de investidura del correspondiente Presidente de Gobierno. Han quedado a atrás, como comenté en su día, los encajes de bolillos que se precisaban para resolver el sudoku electoral, el que el PP de Rajoy desestimase (o aplazase) presentar una candidatura, por expresa y reiterada animadversión del PSOE de Pedro Sánchez de unirse a ellos en una gran coalición 'constitucionalista', la negativa del Comité Federal del PSOE de unirse a los radicales de Podemos y sus condiciones separatistas, etc, etc.

Y, por supuesto, a la negativa, si el PSOE sacó 5,3 millones de votos, y Podemos 5, de formar un gobierno 'compartido', cuestión que, visto fríamente, me parece una propuesta absolutamente razonable… a la par que peligrosa para los intereses de España, de los españoles… y del PSOE.

Así que, al final, se han unido el PSOE (90 escaños) y Ciudadanos (40 escaños) para tratar formar gobierno, y conseguir que Pedro Sánchez sea investido como Presidente… para lo que necesitaría o 176 votos, o mayoría relativa en segunda votación… cosa que solo podría lograr con la abstención de bastantes partidos.

Y aquí viene el lío: Como el PP de Rajoy votará NO, y se ha negado hasta a abstenerse para que se cree un gobierno 'constitucionalista', por razones tan de peso como la de que, primero, ellos han sido los ganadores de las elecciones, y el PSOE de Sánchez le ha negado cualquier opción de presentarse (para ganar) y segundo, el PSOE no solo les ha negado el pan y la sal sino que su programa va a consistir en derogar todo lo que ha hecho el PP en estos 4 últimos años, y los 'podemitas' ya han dicho que ellos lo que exigían era 'compartir gobierno'… la única solución del ínclito Pedro Sánchez ha sido atraerse a Ciudadanos y crear un Programa de Gobierno de un (digamos) moderado Centro-Izquierda.

Y, hoy mismo, a última hora, como por supuesto no tienen votos suficientes para superar la investidura, Pedro Sánchez ha decidido reclamar el voto (o la abstención) de la izquierda más radical, escribiéndoles unas cartas personalizadas, al parecer a espaldas de Ciudadanos, en las que, en otros términos, les venía a contar la siguiente historia:
Queridos amigos, como entre nosotros (PSOE) y C's hemos elaborado una magnífica ensalada… os queremos invitar a participar en nuestra comida. 
Mira, Pablo Iglesias, y todos los de Podemos: esta rica ensalada a la que estás invitado tiene lechuga, tomate, espárragos, y aceitunas.
Y a los de Compromís... mirad, la ensalada tiene patata, tomate, mayonesa y bonito en escabeche
Y a los comunistas… la ensalada seguro que te va a gustar, tiene cebolla, patata, remolacha, bonito y tomate.

Y a los del Partido Nacionalista Vasco... bueno, y etc, etc...
Es decir, a cada uno le ha dicho que la ensalada a la que están invitados (el Programa de Gobierno) tiene lo que le gusta… y ha ocultado los ingredientes que no les gustan. Para ver si se sientan en la mesa, claro.

Y la pregunta es clara: ¿qué van a decir cuando, sentados a la mesa, el flamante nuevo Presidente del Gobierno les presente una ensalada donde están mezclados todos los ingredientes, las patatas, la lechuga, el tomate, las aceitunas, los espárragos, la remolacha, la mayonesa…?

Y la respuesta, evidente: o que no comen de esa ensalada, porque no les gusta o, lo que es peor, que van a hacer, cada uno, la ensalada a su gusto. Y, aparte de quitar lo que no les gusta, uno querrá añadir alcaparras, otro pepinillo, otro huevo cocido... y que los demás coman de 'su' ensalada.

Por lo que, el 'buenito' y voluntarioso Albert Rivera, y sus Ciudadanos, que hicieron la primera ensalada, pescarían un cabreo de miedo… y lo suyo es que volcasen el cuenco de la ensalada inicial sobre la cabeza del ambicioso Pedro Sánchez, y le mandasen a freir los pocos (o muchos) espárragos que contenía.

La solución… a partir de mañana.

Pais…!!!

martes, 16 de febrero de 2016

¿Y ahora qué...?

Debo decir que me está produciendo tal hastío la situación de España, y su gobernabilidad, que hasta se me han quitado las ganas de escribir en mis Blogs, que desde las últimas elecciones generales (que siempre me ha gustado analizar, y de hecho lo hice aquí mismo), luego las navidades y, posteriormente, el mencionado 'impasse' de gobernabilidad de (de momento…) enero y febrero, los tengo semi-abandonados.
Pero quizás es hora de reflexionar en cómo estamos.

lunes, 4 de enero de 2016

Ils sont fous... ces Romains...!

Osea, 'estos romanos están locos', frase típica de las aventuras de Asterix y Obelix que, parece mentira cómo pasa el tiempo, se empezaron a publicar en ¡1961…! Y como uno era, entonces, un joven seguidor de estos 'comics' (o 'cultos comics', por matizarlo) que incluso se los compraba, antes de que saliese la versión en español, en la vecina Francia, se me quedó grabada la frase.

Y es que hoy me apetece hablar del legado de los romanos y en particular, como estamos iniciando un año bisiesto (lagarto, lagarto... dicen que son gafes), voy a hacerlo sobre el origen del concepto de 'bisiesto', y del calendario... que tiene su miga. 

Para empezar, calendario viene de 'calenda' o 'kalenda'. Los romanos llamaban calendas a los primeros días de cada mes. Y, por cierto, los mediados de mes eran los 'idus', de los cuales, particularmente, los días 15 de marzo, mayo, julio y octubre eran días 'de buenos augurios'. No para Julio Cesar, claro.

Y hablando de Gaius Iulius Caesar, fue quien impuso el calendario juliano (en el 46 a.C) sobre el viejo calendario 'romano', que comenzaba en primavera, o sea que el primer mes era marzo. Esto era porque el 1º de marzo coincidía con el día en que Sirius asomaba, anualmente, en la línea del horizonte egipcio. De aquí se podría derivar hacia aspectos muy interesantes, pero no es momento de tocar temas esotéricos. El caso es que, como los romanos eran muy conquistadores, el primer mes lo dedicaron a Mars (Marte), su dios de la guerra, abril ('aprilis') era cuando empezaba a abrirse la Naturaleza, mayo (maius) estaba dedicado a Maia, diosa de la fertilidad, etc, etc. Bonito ¡no?

Nosotros nos regimos, ahora, por el calendario 'gregoriano', y el año empieza en enero, como ya había instaurado Julio Cesar que, curiosamente, mantuvo los nombres de los meses e incluso conservó los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre con el nombre de los antiguos meses 'séptimo, octavo, noveno y décimo'... cuando corresponden del 9 al 12. El calendario gregoriano solo fue un ajuste de fechas, por ejemplo, en el año del cambio (en España en 1582) el día siguiente al juliano 4 de octubre fue el gregoriano viernes 15 de octubre. Por cierto, su incorporación fue paulatina y, por ejemplo, en Francia se instauró casi un siglo más tarde y en Inglaterra (y sus colonias)... en 1752.

Y ahora hablemos del 'invento del bisiesto'. No de lo de la sincronía con el Sol (porque pronto se supo que, cada 4 años, Sirius aparecía un día más tarde en el horizonte egipcio), sino de lo de la palabra 'bisiesto'. Por eso decía que los romanos estaban algo locos. Porque, conocido que cada cuatro años debía añadirse un día más (al último mes, o sea, a febrero, que tenía 28 días), su primera ocurrencia fue añadirlo no a fin de mes, sino al día 24. 

Pero, y esta es otra, nuestros amigos romanos contaban los días finales del mes por su distancia a la próxima kalenda, ésta incluida, y el 24 era… el 'ante diem sextum kalendas martias'. Y entonces, cada 4 años, al añadir un día para ajustar el calendario, lo repetían, y ese día era el 'ante diem bis sextum kalendas martias'. O sea, el 6º bis, o 'bis sextum'… y de ahí 'bisiesto'.
Curioso... pero un poco de locos ¿no?

(Por cierto, yo creo que sería mucha menos locura el usar años de 13 meses, iguales, de 4 semanas cada uno (364 días) y dejar un día (o dos, los bisiestos) 'pour les employés' o sea, festivos, como Día/s de Fin de Año, o de Bienvenida al Año Nuevo… y nos dejábamos de líos de meses de 30, 31 y 28 o 29 días).

Así se podría definir que todo el mundo dispusiese de ¡6 semanas…! Al año de vacaciones, a repartir durante el mismo (por ejemplo, una en Navidad, otra en primavera, tres en verano y una en otoño, se mejoraría la productividad al trabajarse 11,5 meses (46 semanas, o sea 1.840 horas al año), se cobrarían 13 pagas (más las extras…), etc., etc

lunes, 21 de diciembre de 2015

Pensamientos en caliente

Ayer hubo Elecciones Generales. Fué la primera vez en mi vida que decidí mi voto solo un par de días antes. Otra anécdota es que esta vez solo quería votar para el Congreso de Diputados, no para el Senado, que ni me interesa como institución ni me interesaba, en absoluto, ninguno de los candidatos que se presentaban por, en mi caso, Asturias.

sábado, 12 de diciembre de 2015

La Mejora Contínua

En mis tiempos de Consulting, el tema de la Mejora Continua siempre fue uno de los principales 'leitmotiv' y paradigma para alcanzar la perfección y con ello, el mejor beneficio.
Y, sobre todo en mi segunda época en el mundo de la Consultoría, en la que pasé de la 'consultoría ejecutiva' a la 'consultoría de dirección' (años 90 y 2000), y donde siempre tuve la percepción de que lo importante era 'vender la burra' (también eran tiempos para eso...), proliferaron 'técnicas de segunda generación', como el Just-in-Time, el input, el output y el throughput, en RR.HH hasta se hablaba del Eneagrama, de la Programación Neurolingüistica… y se pusieron de moda las herramientas japonesas de mejora, como pueden ser los Poka-Yoke de los que hablaba el otro día, el Ishikawa, o diagrama de pez, y 'las 5 S' de Toyota.

Estas 5S eran (ni que decir que debo consultar el Google para acordarme)…
Seiri (clasificar, y separar las cosas innecesarias)
Seiton (Organizar las cosas necesarias)
Seiso (Limpieza)
Seiketsu (Estandarización y Visualización)
Shitsuke (Disciplina y Compromiso)
que prometían maravillas de cara a Calidad, Motivación, mejora de beneficios, etc.

Pero los españolitos también tenemos nuestras herramientas para entrar en 'mejora continua'. Y, de cara al próximo 2016 (año bisiesto, de los que se dice que son de 'de mal fario') vendría bien aplicar nuestra particular 'Regla de la 6 S' para encararlo con alegría. Son estas:
Salud
Suerte
Sexo
Sentollos
Sigalas
Y que te toquen los Siegos.


Así que a por ello.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Las Federaciones... y los 'poka-yoke'

El poka-yoke es una muy conocida técnica de seguridad, bautizada así en Japón, y que significa, literalmente 'a prueba de errores'. Muchos la llamamos 'a prueba de tontos' (aunque en japonés esto sería un 'baka-yoke') porque en el fondo es eso: un sistema que te 'obligue' a hacer las cosas bien, sin tener que pararte a pensar cómo debes hacerlo. 
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domingo, 29 de noviembre de 2015

Nos vemos en el Cielo

Este es el título de un libro que acaba de salir, de dos periodistas, y su principal 'leit motiv' (según entendí, no lo he leido), se basa en la interacción entre las 'mascotas' con el ser humano y en la cada vez más probada teoría de que los animales, en general, tienen sentimientos y, aparte de expresarlos y ensimismarlos (siendo felices, sufriendo y padeciendo…) como cualquier ser humano, los pueden llegar a compartir.

Pero en realidad, lo que he leido/oido hace poco, y me ha impactado, es que parece demostrarse que los animales (todos) también 'tienen alma'… lo que nos lleva a la profunda reflexión de que el Hombre no es más que una especie animal a la que le hemos puesto ¡nosotros mismos! el apellido de 'racional'… pero que, basta ya de egocentrismos, no somos tan diferentes al resto de animales, y que lo único que nos separa sea, quizás, la capacidad de comunicación.

Excepto, como ejemplo más sencillo, con las mascotas domésticas. Porque aquí si que se llega a una comunicación absolutamente profunda. La que, debido al desarrollo de ciertas habilidades perceptivas de muchos animales, nos asombra con miles de ejemplos sublimes de localización de amo, de detección de riesgos, de fidelidad 'post-mortem', etc, etc.

Y por no hablar, respecto a la pretendida 'alma animal', de ejemplos de amor, incluso de dedicación maternal, hacia seres de otra especie, tigresas que amamantan corderillos y cosas de esas y hombre, por poner un clásico… Rómulo y Remo, o Mowgly… etc. Y un caso muy típico: de todos es conocido el odio entre perros y los gatos pero… ¿a que todo el mundo conoce alguna casa en la que ambos conviven muy pacíficamente, e incluso los gatos hacen toda clase de 'perrerías' a un perro que, muchas veces, le puede partir en dos de un solo bocado?

Pero vuelvo al título de la entrada. Yo conviví, hace mucho, con perros. Eran otros tiempos pero, cuando recogí a 'Bari' en la calle, y lo llevé a morir a casa, decidí que nunca más tendría un perro. 

Más recientemente conviví con gatos. Tuvimos el primero, que como de recién nacido (abandonado, al parecer, por su madre) creíamos que era hembra, le pusimos de nombre Magdalena… pero luego fue macho, y se quedó con Magdaleno, o Maggy. Un golfo, se escapaba de casa y era famoso en el barrio. Murió, posiblemente de una perforación intestinal, quizás algún veneno, a los 4 años. Le vimos irse yendo, nos rehuía (mejor, nos ocultaba su malestar), un (mal) veterinario no se lo pudo atajar, le pedimos que operase a vida o muerte… y ahí terminó. Le enterramos en el jardín de casa, con sus muñecos, envuelto en su 'mantita' favorita… y cuando cambiamos de casa desenterré su ataúd y le volvimos a enterrar en otro sitio.

Luego nos regalaron otro, un 'bebé' siamés que le llamamos 'Sustituto de Magdaleno' o sea, Chusty. A este lo capamos, y fue gato casero. Vivió con nosotros unos 12 años, tuvimos que sacrificarle por un cancer que, tras unos meses de tratamiento, llegó a semi-paralizarle… y se fue mientras le acariciábamos. Fue una experiencia inolvidable, y de gran paz espiritual, que creo que ya conté.

Ahora mi hija tiene otro: Gary. Le veo muy esporádicamente… pero cuando voy a su casa, siento que nos comunicamos cariño mutuo. Sobre todo después de que se perdió y estuvimos dos días buscándolo... hasta que, sano y salvo, apareció.

Lo malo de las mascotas es que nos llenan de alegría durante un periodo temporal relativamente corto, y les vemos nacer, crecer, compartir nuestras vidas, y morir… en pocos años. Y nos queda el recuerdo de esos años de comunicación. Porque lo tengo claro: los animales tienen alma. Son como nosotros.

Por eso quise crear una 'entrada' al Blog con el título del libro. Aunque deberían haberle puesto, quizás fuese problema de copyright, el de la vieja canción de Antonio Machín:
Espérame en el Cielo
(cariñito adorado)...

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La pregunta del millón...

Estaba releyendo mis primeras entradas de este Blog y constatando la poca eficacia de aquel propósito de ser breve, etc., etc. porque, la verdad, descubro que tengo una clara tendencia a enrollarme. 
Así que, aunque sea por un día, voy a serlo:

¡Oh, muy sabio iman Abdul Abdelhayá, tus palabras llegan a convencernos, profundo es tu conocimiento de la amada religión que nos predicas, grande tu fe en Allah, y en la promesa que ofrece a quienes, en la guerra contra el infiel, mueran en su nombre…! 
¡Bellísimas huríes y placentera vida eterna ofrece nuestro Paraiso al musulmán que sacrifica su vida honrando la Yihad… dotándole de una felicidad sin parangón con la que pueda conocer en la vida terrenal, e infinitamente superior a la descrita por Scheherezade, en nuestros ancestrales cuentos...!
Pero, preclaro Iman… 
¿POR QUÉ, ENTONCES, SO CABRONAZO, NO TE INMOLAS TU…?