viernes, 1 de marzo de 2024

¿Vamos a la porra...? (y II)

Hace unos días empecé a lucubrar sobre los resultados de las próximas elecciones al Parlamento Vasco, que me parecen interesantísimas… pero como me estaba alargando demasiado, decidí dividirlo en dos capítulos. Y esperar hasta marzo, que no me gusta ‘publicar’ más de 4-5 entradas al mes. Me toca ya, por tanto, rematar el tema, presentando mis cálculos y conclusiones, que me encanta ejercer de politólogo.
Claro que, oficialmente, hasta el 5 de marzo no se convocan estas elecciones... y solo faltaría que, con la que está cayendo por el caso de corrupción generalizada de la trama Koldo-Abalos-PSOE, la Presidenta de las Cortes, la mujer del presidente Sánchez, etc, etc,... el PSOE ‘entre en pánico’ y se sustituyesen por unas ‘generales’.

Pero como no caerá esta breva… vayamos al asunto vasco. Así que, retomando la hipótesis adelantada en la primera entrega, de merma de votos de PSOE y de SUMAR, y de su redistribución entre BILDU, PNV y (supongo que algunos) para el PP, a partir de los votos obtenidos en 2020 (y una buena ‘hoja de cálculo’), los porcentajes que obtendrían los partidos, en cada territorio histórico, podrían ser los siguientes (he considerado, para simplificar, el mismo número de votos globales (igual participación), porque trabajaré con porcentajes)


De donde (sigo utilizando mi ‘hoja de cálculo’ de LibreOffice…) calcularíamos, según la Ley D’Hont, el reparto de escaños, que resulta ser, conforme a la ordenación de las divisiones por 1, 2, 3...

lo cual establecería la composición del Parlamento Vasco (y los posibles Pactos alcanzables para acceder a una mayoría de 38 escaños), que ya indicaba, como avance, en esa ‘primera parte’, y que repito aquí:
A partir de estos números podemos observar lo que ya había adelantado: que, en primer lugar, que los ‘bloques’ son muy claros y que los resultados suelen ser ‘bastante cerrados’. Que es difícil, por tanto, que los partidos minonitarios varíen mucho sus resultados (dicho de otra forma, aunque los variasen… poco podrían conseguir). Y, en segundo lugar, que unos pocos votos (sobre todo, en Álava) pueden hacer bailar algún escaño… y que bailando uno, o dos, ya se pueden generar importantes cambios estratégicos.

Y, por supuesto, que si bien la mayoría ‘nacionalista’ es un hecho, y en estos comicios regionales será aún más ostensible, aquí (como en Cataluña) hay dos partidos de ideologías muy distintas, PNV y BILDU, que podrán avenirse a ‘tirar para sus intereses nacionalistas’… pero que no creo probable que se avengan a gobernar juntos.

Así que, como el PNV, siendo muy conservador, no le hace ascos a pactar con el PSOE (y además Sánchez, por su apoyo, ‘les concede todo’), yo solo veo dos posibilidades…
a) Que gobierne Bildu, con los apoyos de los partidos de izquierdas
b) Que gobierne el PNV, con el apoyo o bien del PSOE, o bien del PP

Y es que, jugando con un abanico de pequeños cambios, podríamos llegar a un panorama como el que presento en el siguiente cuadro…


... abanico que podría dar lugar a algunas variaciones sobre la ‘Hipótesis 1’ que presentaba antes. Por ejemplo...

En resumen, que yo veo que el PNV puede gobernar, junto al PSOE… pero teniendo como ‘cartucho en la recámara’ el poder hacerlo, también, con el PP. Esto les encantaría, siempre quieren ser ‘el perejil de todas las salsas’. Para eso tiene que conseguir un escaño más que en 2020, que sería factible, ya que, aunque se presente con un candidato nuevo, y desconocido, algo le caerá de la redistribución de las deserciones del PSOE y de SUMAR… y de sus propias artes de pesca de votos.

En cuanto a BILDU, que todo el mundo dice que crecerá bastante mas que el PNV… se le abrirán las puertas del gobierno si alcanza, al menos, 26 escaños (5 más que en 2020), que lo podría conseguir si en Guipúzcoa le hace un previsible ‘sorpasso’ al PNV.

Poco (creo) que pueda crecer el PP, y menos VOX. Y poco más se puede esperar (entiendo yo) del reparto de escaños (y posibles pactos de gobierno) en estas elecciones vascas que indicaba arriba.

En fin, lucubraciones. Creo que lo único que importa, en estas elecciones, es que BILDU solo suba 4-5 escaños (o sea, que no supere los 26) y que PSOE+SUMAR no pasen de 11 escaños, para evitar abrir las puertas a un gobierno radical… nefasto.

Porque los del PNV, en el fondo son muy ‘fenicios’, y no querrán dejar de ser, como dije, el perejil de todas las salsas, ni (en mi opinión...) abandonar su Arcadia feliz con su juego de negociar y traicionar ‘dentro del estado español’, que me parece a mi que (al menos el PNV de Vizcaya) son más ‘perro ladrador que mordedor’.

Aunque debo decir que aún habría una hipótesis absolutamente más diabólica:
Y esta es que podría darse que, en pos de esa necesaria mayoría de 38 escaños, obtuvieran…
PNV+PSOE, 37 escaños (30+7)
PNV + PP, otros 37 escaños (30+7)
BILDU+PSOE+SUMAR otros 37 (26+7+4)
y se quedasen, los de VOX, con el escaño que falta…
Bueno, aquí, como seguramente VOX no querría/no sería admitido como socio, podría gobernar el PSOE de Sánchez con los votos del PNV y SUMAR, o incluso, aunque mucho menos probable, SUMAR, con la ayuda del PNV y BILDU.

Diabólico, si. Porque, además, sería un infierno para España. En fin que, como se dice en estos casos, que 'a quien Dos se la de, san Pedro se la bendiga...'
Pero oye, san Kepa, no juguemos con las cosas de comer ¿Eh...?

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