lunes, 14 de diciembre de 2020

Navidad 2020

Se acercaban las Navidades de 1942, en noviembre de aquel mismo año mi madre había cumplido sus 21 años… y se casaba con mi padre, cuando Bing Crosby, seguramente por esas mismas fechas, grababa su inmortal ‘White Christmas’ y con su incomparable voz iniciaba, con suave cadencia, el conocido...
I'm... dreaming... of a white... Christmas…
Just like the ones I used to know…

que, es fácil suponer, llenaría de nostalgia y emoción a los soldados americanos acuartelados en Europa, o embarcados en algún lugar del Pacífico.
Volviendo al presente, estas Navidades de 2020 nos coge a todos, también, ‘en nuestras trincheras’, a cuenta del famoso coronavirus, y su parafernalia de mascarillas, prohibiciones y confinamientos. Y van a ser unas navidades especiales, por lo que sin duda ‘estaremos soñando con aquellas (quizás blancas) Navidades’ de toda la vida, con los niños, el Belén y el árbol, los regalos, la gran cena familiar, los turrones y el champán… ‘como las que solíamos conocer’. Porque quizás muchos (desde luego, nosotros) las vamos a celebrar, por primera vez, solos.

Hombre, visto por el lado ‘medio lleno’, tiene su punto de interés, va a ser, sin duda, una experiencia irrepetible… de la que deberemos ser capaces de obtener algo enriquecedor.

Y es que al igual que, si están arreglando el alero de un tejado, es conveniente, como racional acto preventivo, pasarte a caminar por la otra acera… con el tema del riesgo potencial, en los mayores, de la COVID, en mi entorno (y con mis ‘antecedentes’) estamos viviendo en una ‘burbuja’ bastante controlada, vemos a los hijos y nietos ‘por la calle’, con mascarilla, y nos parece muy razonable que deban posponerse las reuniones familiares masivas.

Y en estas estamos. Lo que no quita para desear, de corazón, un año más, a todos mis ‘amigos invisibles’ de este Blog… una muy feliz Navidad. Y que el año 2021 entre con otro pie. Porque, la verdad, mirando hacía atrás, muchos ya pensamos que el 2020, siendo bisiesto… malo, malo… pero caramba, no esperábamos tanto. Qué distinto comienzo de los ‘Felices años 20’, que el que mencionaba yo, aquí mismo, hace un año…

Pero el caso es que este año, dentro de estas especiales circunstancias que, por estas fechas, embargan el espíritu de especial nostalgia y emoción… a uno, delante del ordenador, le apetece, por un momento, ser persona, no un simple ‘ente cibernetico’. 
 
Resulta que, cuando yo empecé con estas historias (hace… ¿ventitantos años? Google nació en 1998 y yo, por entonces, creo que ya estaba visitando el foro de Softonic), lo que imperaba era la ocultación de la personalidad detrás de un ‘nick’ y de un ‘avatar’ (cuestión que, por cierto, todavía es habitual en los pocos foros que aún funcionan). Y como soy algo inmovilista (y, ciertamente, reservado, o poco dado a ‘abrirme’) seguí así, y de hecho aún conservo viejas identidades 'ocultas' en Twitter y en Facebook (aplicaciones que apenas uso), cuando veo que hoy las redes sociales han invadido este mundo y ya todos ‘socializan’ en internet usando su nombre real, y su fotografía.

Hasta me vino la idea, en estos ‘reflexivos’ tiempos de Adviento, ya que el paso por una pandemia es claro que nos está ‘humanizando’, de ir olvidándome de mi querido avatar ‘coñón’ de Darth Vader y su espada (‘Philips’) rota, y de mi no menos querido nick de ‘doc’, y asomarme de una vez, yo mismo, ‘in person…’, (bueno, quizás como J.B, o como julio.b…) a este mundo bloguero. Quizás, despojado de la timidez, lo haga...
Entretanto, como es tradición que acabe esta entrada navideña incorporando una imagen, lo haré, esta vez (‘asomando mi patita’), poniendo la mía, en un montaje de hace años, de un ‘atardecer’, que siempre me gustó.

Así que… Feliz Navidad
 
 


Adenda...
Pero no resisto a la tentación de, como es tradicional, incluir, también, una imagen navideña simpática. Y este año he elegido ésta...



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