domingo, 27 de octubre de 2019

Mi Memoria Histórica (I)

Mucho he hablado, en mi Blog, de la famosa ‘Memoria Histórica’. No hay más que introducir, en ‘buscar en este blog’… la palabra ‘memoria’, para ver que es un tema recurrente. Y hoy voy a recurrir otra vez a él. Porque me subleva que, con eso de las próximas elecciones, y ‘los actos electorales’ sobre la reinhumación de Francisco Franco, estemos otra vez comiendo en coco a la gente inculta sacando de nuevo a colación (y con gran aparato mediático) esa ‘memoria histórica selectiva’ que se inventaron los socialistas y que el PP de Rajoy no fue capaz de poner en su sitio.
Y yo quiero ayudar a clarificarlo, desde mi punto de vista crítico e imparcial.

Pero descubro que esto es un ‘dèjá vue’ porque, sin ir mas lejos (o, mejor dicho… ‘yendo tan lejos’) yo ya lo hice, y que en la entrada, de este Blog, ¡Que es de hace dos años, del 6 de junio de 2017...! que se titulabaYa está bien decía gran parte de las ideas que bullen en mi cerebro y por las que me senté, hoy, delante del ordenador, para plasmarlas.

Pero, aún así, no me quito el placer de poder explayarme de nuevo. Porque, además, si se quiere hablar de ‘Memoria Histórica’, siempre es bueno dejar las cosas claras… y fundamentalmente es bueno dejar claro lo que ya dije varias veces: que no debería haber otra ley que la ‘Ley de la Memoria Histórica, la Concordia y el Perdón’. 
Y este es mi ‘relato’...

La Segunda República española se proclamó, e instauró, el 14 de abril de 1931. No voy a ahondar, aquí, sobre las causas. Supongo que una monarquía ‘muy chapada a la antigua’, y una España pobre, y muy de terratenientes y de caciquismos locales, tendrían la culpa. El caso es que en junio de ese año se celebraron elecciones generales (constituyentes) resultando vencedor el Partido Socialista, seguido por Partido Republicano Radical de Lerroux, y su primera misión fue crear la ‘Constitución de la Segunda República Española. Aquí ya empezaron los líos, no solo por la inclusión de tendencias que hoy llamaríamos ‘progretas’ sino por las autonomías, los idiomas regionales, etc. Puede verse la génesis, y estructura ideológica de esta Constitución, por ejemplo en la Wikipedia.

El resultado fue que, instaurada la República, hubo un primer periodo, 1931-1932 que se llamó ‘el bienio reformista’, con la aplicación de esas ideas socialistas y ‘progresistas’ volcadas en la Constitución (estado laico, socialista, libertario, permitiendo ciertos ‘estatutos de autonomía’ etc).

Los españoles éramos, por tanto, republicanos, y gobernaba la izquierda, pero en España había republicanos de izquierdas, y de derechas (o sea, conservadores. Democristianos, vamos). Y, muchos, de centro, o liberales. Incluso aún había algún partido monárquico. Y partidos situados más al extremo, tanto por la derecha (Falange Española) como por la izquierda (anarquistas varios). Y, por supuesto, partidos ‘regionalistas’ (PNV, Ezquerra catalana, partidos galleguistas, etc.) que organizaron algún lío con sus Estatutos).
Vamos, como ahora...

El caso es que, después de este primer bienio ‘reformista y constituyente’ en diciembre de 1933 hubo otras elecciones generales, pero esta vez el pueblo español que votó (y, por cierto, fue la primera vez que votaron las mujeres) parece ser que no estaba muy conforme con los resultados de esos dos años y volvió la espalda a los socialistas, de manera que ‘los republicanos conservadores’ (o sea, la derecha), que se presentaron más unidos, con la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) en cabeza… barrieron en esas elecciones: la CEDA y los Radicales (centristas) de Lerroux obtuvieron más del 50% de los escaños, mientras que el Partido Socialista, que fue el tercer partido más votado, solo obtuvo el 11%.

En conclusión… que la República Española se volvió ‘conservadora’ y se inició (copio de la Wikipedia) un segundo bienio rectificador, bienio conservador o bienio contrarreformista, denominado también bienio negro por las izquierdas que duró entre noviembre de 1933 y febrero de 1936. Durante el mismo, gobernaron los partidos de centro-derecha republicana (el Partido Republicano Radical, de Lerroux (que a mi me recuerda al C’s de Rivera) y la derecha católica de la CEDA (o sea, algo así como el PP actual) de Gil-Robles.

Lo que pasa es que, en este 'segundo bienio', tanto porque los políticos del centro-derecha lo debieron hacer bastante mal, con líos, y corruptelas, y sin ponerse muy de acuerdo en algunas cosas (hubo, en dos años, ocho distintos gobiernos) como porque la izquierda no digiere su derrota (en este periodo los socialistas abandonaron la vía parlamentaria y optaron por la insurreccional) es un periodo negro, ya hay algunos conatos revolucionarios a finales de 1933 (protagonizados por Durruti, de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y de la CNT), y se presenta un 34 ‘muy caliente’, que culmina en la gran Revolución de Octubre del 34.

Que es donde, por cierto (dejando aparte sus vivencias africanistas, que le llevaron a convertirse en el general más joven de Europa), empieza a aparecer Francisco Franco en la intra-historia, al mando de las fuerzas militares que  desbarataron, en Asturias, dicha Revolución… a las órdenes, claro está, del legítimo Gobierno de la República Española, y entiendo, por tanto, que al amparo de la ‘bandera tricolor’. Pero la Revolución es muy importante, Companys, en Cataluña, proclama el Estado Catalán Federal, hubo grandes movidas en el Pais Vasco, etc, etc

Total que 1935 también es muy caliente, el Partido Socialista vuelve a sede parlamentaria, pero se van preparando las bases para el futuro Frente Popular, donde se unían todas las fuerzas de izquierda, socialistas, comunistas, anarquistas, incluso bolcheviques, etc. con el objetivo de volver a alcanzar el poder.
Y hubo elecciones en febrero de 1936… que gracias al ‘sistema d’Hont de entonces’ ganó este Frente Popular, consiguiendo más del 60% de los escaños, aunque parece ser que, en votos populares, no llegaron al 50%. Fueron una elecciones controvertidas, no solo por la complejidad (y duración) de los escrutinios para la asignación de escaños, sino también porque, al parecer, nunca se llegaron a publicar los resultados globales. Eso hizo que incluso se tachasen de irregulares y la derecha pidiese oficialmente, que se anulasen y repitiesen.

Pero no fue así y en febrero de 1936 vuelve a gobernar la izquierda, pero esta vez, como 'Frente Popular', enormemente radicalizada. Y lo que sigue es una primavera muy caliente, con muchas huelgas reivindicativas, muchas destrucciones e incendios, y con la ilegalización del emergente partido de la Falange Española, los enfrentamientos de grupos paramilitares de ambos bandos en las calles (dicen que, entre febrero y junio hubo cerca de 300 muertos), llegándose a intentar asesinar a Gil-Robles, Jefe de la oposición y presidente de la CEDA, y el asesinato (este si) de otro afamado diputado, José Calvo Sotelo, del monárquico partido Renovación Española, en manos de guardias personales del socialista Indalecio Prieto.

Este caos y descontrol, al parecer, aceleró la involución latente dentro del estamento militar, donde ya había una facción claramente conservadora, y contraria al gobierno de ‘las izquierdas’ (Sanjurjo, Mola…)… y trajo consigo la sublevación (el ‘Alzamiento’) del 18 de julio, que dió origen a la guerra civil española.

Pero me quedo aquí, hasta otra segunda entrada, que me estoy alargando mucho, con las siguientes conclusiones personales: 
  1. Que la Segunda República española fue una opción aceptada por el pueblo español, pueblo en el que convivían ideologías conservadoras y cristianas, de centro, y liberales, y ‘de izquierdas’. 
  2. Que ambas opciones llegaron a gobernar, si bien las izquierdas, cuando perdían, tenían un mal perder, tendiendo a ser ‘revolucionarias’. Que, no obstante, la ideología mayoritaria, a nivel voto popular, siempre fue ‘de centro derecha’. 
  3. Que parte del estamento militar era de ideas conservadoras y veía con preocupación la revolución de la izquierda. Y que como las ‘asonadas militares’ (o 'pronunciamientos'), en el siglo XIX y primera mitad del XX, estaban bastante al orden del día, véase Pavía, Riego, O'Donnell y Espartero, la dictadura de Miguel Primo de Rivera...) la excusa de una convulsa primavera del 36, con la sospecha de elecciones amañadas, con la fuerte radicalización de la izquierda del Frente Popular (y de la derecha falangista), la muy frecuente alteración del orden público y los enfrentamientos y asesinatos callejeros, trajeron consigo, muy previsiblemente, el famoso ‘Alzamiento’.
  4. Que posiblemente 'el Alzamiento' tuviese como objetivo principal la estabilización de la República, a cuyo servicio estaban los militares,  pero que, al fracasar por la resistencia opuesta por las ‘milicias populares’, se convirtió en nuestra guerra civil… donde hubo muchos desmanes por ambas partes y que, como como es lógico, concluyó con vencedores y vencidos. Y con Francisco Franco, como Jefe del estado.
(continuará...)

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